Este encuentro es para personas que disfrutan la naturaleza de una forma distinta.
Que cuando salen a caminar les gusta ir con más calma.
Que se detienen a mirar, a escuchar, a observar lo que aparece en el camino.
Que muchas veces se quedan atrás, no porque no puedan seguir el ritmo,
sino porque algo les llama la atención: una planta, un insecto, un sonido, una interacción.
Y que a veces sienten que esa forma de estar no siempre es compartida.
Por eso, el grupo es reducido (máx. 8).
No es una salida guiada ni una clase.
No se trata de aprender desde lo técnico ni de cumplir un recorrido.
La idea es encontrarnos, caminar con calma y dejar que el lugar vaya marcando el ritmo.
Detenernos cuando algo aparece.
Observar sin apuro.
Compartir desde lo que cada uno va viendo y sintiendo.
No hay presión por hablar ni por hacer algo en particular.
Es un espacio simple, donde puedes estar a tu ritmo,
en compañía de otras personas que también disfrutan observar, ir más lento y conectarse con lo que hay.
Yo voy coordinando el encuentro y sosteniendo el grupo,
para que la experiencia sea cómoda y fluida.
Río Clarillo (Región Metropolitana)
Sábado 28 de marzo
Hora de encuentro: 10:00 hrs (puntual)
Duración aproximada: 4 horas
Al final haremos una pausa para comer algo simple en grupo.
Un momento para sentarse, descansar, conversar y cerrar la experiencia con calma.
Cada persona lleva algo liviano (fruta, sándwich, frutos secos, etc.).
Grupo reducido (máximo 8 personas)
La idea es que sea un grupo pequeño, donde realmente se pueda dar un ambiente cercano y natural.
$15.000 por persona
Este valor considera la organización, la propuesta de recorrido y la coordinación del grupo,
para que solo tengas que llegar y vivir la experiencia
No incluye la entrada al parque
La entrada se compra directamente en
Podemos coordinar entre quienes vayan para compartir autos, para que llegar no sea un problema.
La idea no es solo caminar.
No es una salida de trekking en la que se avanza rápido sin detenerse.
Es una forma distinta de recorrer el lugar.
Ir más lento.
Prestar atención.
Detenerse cuando algo aparece.
A veces es el olor del suelo,
otras veces una flor, un insecto, un ave,
o simplemente la sensación de estar ahí.
Desde esa forma de estar, la experiencia cambia.
Se vuelve más profunda, más presente, más significativa.
Y cuando eso se comparte con otros, se amplifica.
No necesitas saber de plantas ni de naturaleza para disfrutarlo.
Solo tener ganas de observar, de estar y de vivir la experiencia desde otro ritmo.
Este es un primer encuentro en formato piloto.
Quise partir con un grupo pequeño,
para probar este formato con calma y cuidar la experiencia.
Si te hace sentido pero te da un poco de nervio, es completamente normal.
✉️ Inscripción
Para participar, puedes reservar tu cupo aquí abajo.